-¡Somos exploradores Michelle! -gritó Santiago, entusiasmado, mientras iban subiendo el cerrito que quedaba cerca de casa.
Michelle cuidaba a Santi los días en que papá tenía que quedarse trabajando en la oficina y Estela iba a hacer sus trámites.
Sin que los adultos supieran, se iban con gorritos de exploradores al cerro y recolectaban piedras de diferentes colores.
Santi era hermano de Michelle, catorce años menor que ella.
Era el único recuerdo valioso que su madre le había dejado.
-Mira esta Michelle, esta piedrita parece corazón.
Ella lo miró. Lo miró y luego la piedrita entre sus manos cogió. Sonrió.
-Eres afortunado Santiago -le susurró.
-¿Por qué? -inquirió con un tono de intriga que se observaba perféctamente en sus ojos.
-Porque muy pocas personas encuentran un corazón que les pertenezca.
-Te lo regalo -masculló al abrazarla.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
7 han escrito lo que sienten:
es tan real y tan magico
yo he visto piedras con forma de corazon,
tambien he ido al cerro, no tanto a explorar, porque me puedo perder.
he estado con Michelle, he regalado mi corazón
te he abrazado y siempre lo voy a hacer
si pensaba que hablaba del escrito, no se equivoca.
si pensaba que hablaba de nosotros, tampoco se equivoca
te quiero mucho.
~
tan corto, tan real, tan bonito... a veces solo es cuestión de girar unos grados la dirección del viento antes de encontrar corazones que bombeen palabras bonitas
es muy bonito
Y menos aún que alguien te regale el corazón...
Besicos
:) eres adorable!!! jejeje
chulísimo y muy tierno!!
que tan comun sera que uno se encuentra piedras con forma de algo?, yo una vez encontre una que juraba que era un bizcocho... =0s perdi mi diente... no es cierto! =0p
te quedo bien lindo nena, un beso.
es verdad muy pocas
personas encuentran un corazon
por las que lo encuentran
deben sentirce muy afortunadas
saludos :)
Publicar un comentario