Alegoría

Ya la he visto, pensé cuando vi a Beatrice por primera vez.
Paula nos presentaba de pronto, y yo, turbada, no sabía ni qué hacer.
Sus ojos se acercaron hasta los míos, quedando de frente.
Pude sentir su mirada sobre mi con vehemencia. Su piel, blanquísima, contrastaba con su corta cabellera color marrón, y sus mejillas sonrojadas.
Cada movimiento me enloquecía de antemano y, sobretodo, su sonrisa de niña traviesa -que contrastaba de una forma desconcertante con su anatomía femenina, tan curva y coqueta. Luciendo en ella una falda escocesa, negro y color crema. Además de sus panties oscuras y sus zapatos de tacón-.
-Ella es Solange- comenzó Paula, nuestra amiga en común, a modo de presentación.
Yo me acerqué, tímidamente, y le besé la mejilla derecha. Ella, entretenida, me devolvió el beso en la mejilla izquierda.
-Soy Beatrice.
No cruzamos más palabras ese día. Fue solamente el saludo y ya.
Por el momento basta, me consolé. Pero su nombre reverberaba en mi mente, al igual que sus ojos, estampados en aquella piel aterciopelada que volvería a ver tantas noches más, pero que aún, eran sólo un reflejo miserable de su hermosa luz.

3 han escrito lo que sienten:

pepelepú dijo...

este escrito me pone ansioso, y no precisamente por le contenido.
~~

eme dijo...

A lo mejor en sueños se atreve a decirle lo que le pasa por la mente.


re: sólo ella sabe lo que había al abrir la carta.

(ristinota dijo...

MUY BUEN AÑO DIBUJADORA!! recuerdo que este blog me encantaba! lo buscaba y buscaba, pero no encontraba, ahora puedo sentirme satisfecha y contenta :D

gracias por dejar que te encuentre :D

 

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